¿Es la sombra un vacío o un elemento con presencia propia? En 1933, Junichiro Tanizaki respondió a esta pregunta en su ensayo El elogio de la sombra. El texto es un canto a la estética tradicional japonesa frente al avance de la luz artificial y los materiales occidentales que transformaron el país tras su apertura al mundo.
En castellano, este pequeño librito está disponible en la editorial Siruela.

A través de sus páginas, Tanizaki nos enseña a observar las sutilezas: cómo la luz se filtra suavemente a través del papel de un shoji, o cómo la belleza de una laca negra cobra vida gracias a la penumbra que la rodea. No habla solo de objetos, sino de la atmósfera que crean.
Para quienes practicamos la fotografía, este manifiesto es una lección esencial. Nos recuerda que entender la sombra no es solo un ejercicio técnico, sino una herramienta para dotar de alma y profundidad a nuestras fotografías.

Riosa – Asturias
Datos toma: 62mm, 1/125, f/8, ISO100
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